La Torre del Pirata, conocida oficialmente como Torre des Savinar, es uno de los miradores más icónicos de Ibiza. Esta antigua torre de vigilancia se encuentra sobre los acantilados de la costa suroeste, cerca de Cala d’Hort, y ofrece unas vistas espectaculares de los islotes Es Vedrà y Es Vedranell, convirtiéndola en un lugar imprescindible para visitantes y amantes de la naturaleza.
Historia
Construida en el siglo XVIII por el ingeniero Joan Ballester, la torre formaba parte del sistema defensivo de la isla para alertar sobre posibles ataques de piratas y corsarios. Aunque nunca llegó a alojar artillería permanente, su ubicación estratégica la convirtió en un puesto clave de vigilancia durante siglos. Su nombre popular, Torre del Pirata, proviene de la novela Los Muertos Mandan (1909) de Blasco Ibáñez, donde la torre se presenta como refugio de los protagonistas, agregando un aura de misterio que perdura hasta hoy.
Cómo llegar
Para llegar a la torre desde Ibiza ciudad, tome la carretera dirección San José, tomando el desvío dirección Es Cubells y, después de unos 5 km, gire a la derecha hacia Cala d’Hort.
A unos 800 metros antes de llegar a Cala D’Hort, justo después de una curva que precede a una larga recta, a su izquierda hay una entrada a un camino sin pavimentar. Aparca aquí y sigue a pie por el sendero que va al acantilado y luego continúa por un pequeño sendero hasta la torre. Debes llegar al menos media hora antes del atardecer, porque es el tiempo que tarda el sol en ponerse.
Qué ver
Desde la Torre del Pirata se puede disfrutar de:
- Vistas panorámicas al mar Mediterráneo
- Los islotes Es Vedrà y Es Vedranell, famosos por su belleza y leyendas locales
- Atardeceres espectaculares, uno de los mejores spots de Ibiza para fotografía y contemplación
Además, la zona circundante está rodeada de naturaleza virgen, lo que la convierte en un espacio ideal para paseos y exploración.
Consejos y recomendaciones
- Llevar calzado cómodo para caminar por el sendero
- Evitar el acceso durante horas de lluvia, ya que los acantilados pueden ser resbaladizos
- No olvidar la cámara: las vistas son únicas
- Respetar el entorno natural y no dejar basura